Cada primer lunes de septiembre, Estados Unidos hace una pausa para reconocer algo fundamental en su historia económica: el valor de las personas y del trabajo que realizan.
El Labor Day tiene sus raíces en el movimiento laboral de finales del siglo XIX. La primera celebración tuvo lugar en Nueva York el 5 de septiembre de 1882 y, en 1894, el Congreso de Estados Unidos estableció oficialmente el primer lunes de septiembre como feriado federal para reconocer los logros sociales y económicos de los trabajadores.
Más de 140 años después de aquella primera celebración, la importancia de las personas no ha cambiado. Sin embargo, el lugar desde donde trabajan los equipos, la forma en que colaboran y la manera en que las empresas acceden al talento sí han cambiado de manera significativa.
Hoy, un profesional en Texas puede comenzar su jornada trabajando junto a colegas en Costa Rica y Colombia, colaborar durante el mismo horario laboral, atender a los mismos clientes, acceder a los mismos sistemas y operar como parte de un mismo equipo.
Esa es parte de la promesa del nearshoring y una de las razones por las que América Latina está adquiriendo un papel cada vez más relevante en el futuro de la fuerza laboral estadounidense.
De expandir la fuerza laboral a diseñar una estrategia de talento
Para las empresas estadounidenses, construir equipos se ha convertido en una decisión económica cada vez más estratégica.
Contratar a un empleado implica mucho más que su salario. Según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, el costo total promedio de compensación para empleados del sector privado alcanzó los US$46,60 por hora en marzo de 2026, incluyendo US$32,60 en salarios y US$14,01 adicionales en beneficios. En sectores como servicios profesionales y empresariales, este costo es incluso mayor.
Al mismo tiempo, las organizaciones necesitan talento especializado, capacidad flexible y la posibilidad de responder con rapidez a las necesidades cambiantes de sus clientes.
Por eso, la pregunta ya no es simplemente:
“¿Cómo contratamos más personas?”
Cada vez más, la pregunta es:
“¿Cómo construimos el equipo correcto, en el lugar correcto y bajo el modelo operativo adecuado?”
Los Nearshore Labor Services ofrecen una respuesta cada vez más relevante.
En lugar de trasladar operaciones a regiones ubicadas al otro lado del mundo, las empresas estadounidenses pueden extender sus equipos hacia mercados cercanos en América Latina, accediendo a profesionales calificados mientras mantienen horarios laborales compatibles, proximidad geográfica y una mayor afinidad cultural.
El resultado puede ser un modelo de talento diseñado no solo para controlar costos, sino también para mejorar la forma en que se ejecuta el trabajo.
La ventaja económica va más allá de reducir costos laborales
La eficiencia en costos sigue siendo uno de los beneficios más visibles del nearshoring, especialmente al compararlo con la construcción de la misma capacidad exclusivamente dentro de Estados Unidos.
Pero enfocarse únicamente en los salarios deja por fuera una parte importante de la oportunidad.
Un modelo nearshore bien diseñado también puede ayudar a reducir costos y complejidades asociados con reclutamiento, onboarding, administración de recursos humanos, infraestructura, expansión de equipos y mantenimiento de capacidad operativa adicional.
En lugar de considerar esos ahorros como el objetivo final, las empresas pueden utilizarlos para reinvertir en crecimiento: ampliar la atención al cliente, fortalecer equipos de ingeniería, aumentar la cobertura de servicio, acelerar proyectos o incorporar capacidades especializadas que, de otra manera, podrían resultar difíciles de justificar.
En otras palabras, el nearshoring puede cambiar la economía detrás del crecimiento empresarial.
El objetivo no debería ser simplemente encontrar mano de obra menos costosa.
Debería ser generar mayor capacidad operativa por cada dólar invertido en talento.
Y la proximidad cambia la manera en que operan los equipos
La diferencia entre el outsourcing offshore tradicional y el nearshoring no se mide únicamente en kilómetros.
Con frecuencia, se mide en horas.
Con equipos ubicados en mercados como Colombia y Costa Rica, las organizaciones estadounidenses pueden trabajar con profesionales cuyas jornadas coinciden en gran medida con las suyas. En lugar de enviar una solicitud al final del día y esperar hasta la jornada siguiente para recibir respuesta, los equipos pueden resolver problemas, reunirse, escalar incidentes y tomar decisiones en tiempo real.
Esto genera ventajas operativas importantes.
Los líderes pueden mantenerse más cerca de sus equipos. Los clientes pueden recibir soporte durante el horario laboral estadounidense. Los especialistas técnicos pueden participar en incidentes y reuniones en vivo. Los coordinadores de proyectos pueden comunicarse directamente con stakeholders. Y los empleados distribuidos pueden integrarse de manera más natural al ritmo cotidiano de la organización.
Costa Rica, por ejemplo, ha consolidado su talento calificado y bilingüe, así como su ubicación horaria estratégica, como ventajas competitivas para su economía de servicios. Las exportaciones de servicios no relacionados con turismo del país alcanzaron aproximadamente US$12.500 millones en 2025, un crecimiento del 8% frente a 2024, con los servicios empresariales y tecnológicos entre los principales motores.
Colombia muestra una dinámica similar. Durante el primer trimestre de 2026, el país exportó US$5.340 millones en servicios, un incremento interanual del 11,3%. Solo los servicios empresariales generaron aproximadamente US$875 millones durante ese periodo, con un crecimiento del 11,7%.
Estos mercados ya no deberían entenderse únicamente como destinos emergentes de outsourcing.
Cada vez más, son economías sofisticadas de servicios y conocimiento conectadas con empresas globales.
Los equipos nearshore están pasando a formar parte de la operación
Quizás una de las transformaciones más importantes del nearshoring sea el paso de un modelo de outsourcing transaccional hacia equipos verdaderamente integrados.
El modelo tradicional solía comenzar con una tarea:
Encontrar a alguien que pueda hacer este trabajo.
El modelo nearshore moderno parte de una pregunta diferente:
¿Cómo debería operar esta capacidad dentro de nuestro negocio?
La diferencia es importante.
En LinkAmerica, nuestro modelo de Nearshore Labor Services está diseñado alrededor de equipos dedicados, respaldados por procesos de reclutamiento, recursos humanos, liderazgo, capacitación y estructuras de escalamiento operativo. Nuestras capacidades de entrega desde Costa Rica y Colombia incluyen áreas como operaciones NOC y Service Assurance de niveles L1 a L4, Service Delivery y coordinación de proyectos, Customer Operations, ingeniería, soporte técnico y continuidad de negocio.
El objetivo no es reunir recursos aislados.
Es construir una unidad de servicio coordinada capaz de integrarse con los procesos, estándares y cultura del cliente.
Esto incluye procesos estructurados de selección y evaluación de inglés, esquemas definidos de onboarding y mecanismos de continuidad orientados a transferir conocimiento y preparar capacidad de respaldo antes de que se presente una necesidad.
Es aquí donde el valor operativo del nearshoring se vuelve especialmente relevante.
Cuando los profesionales nearshore son considerados una extensión de la organización y no simplemente un grupo externo de contratistas, las empresas obtienen algo más que capacidad.
Obtienen continuidad, conocimiento y escalabilidad.
Las Américas tienen una gran oportunidad por delante
El crecimiento del nearshoring también forma parte de una transformación económica más amplia.
El Banco Interamericano de Desarrollo ha estimado que el nearshoring podría generar hasta US$78.000 millones adicionales por año en exportaciones de bienes y servicios desde América Latina y el Caribe en el corto y mediano plazo. De esa oportunidad, aproximadamente US$14.000 millones podrían provenir del sector servicios.
Ese potencial refleja un cambio más profundo en la forma en que las empresas entienden sus operaciones globales.
Durante décadas, la globalización incentivó a las organizaciones a trasladar trabajo hacia aquellos lugares donde los costos fueran menores.
La siguiente etapa parece ser más sofisticada.
Las empresas continúan necesitando eficiencia, pero al mismo tiempo requieren resiliencia, velocidad, talento especializado, colaboración y flexibilidad.
Esa combinación convierte a las Américas en una región particularmente atractiva.
Una compañía estadounidense no necesariamente tiene que elegir entre un equipo doméstico y uno global.
Puede construir un solo equipo a través de las Américas.
Una nueva manera de pensar el Labor Day
El Labor Day nació como una fecha para reconocer el papel que los trabajadores desempeñaron en la construcción de la prosperidad estadounidense.
Más de un siglo después, esa idea sigue siendo relevante: las empresas crecen cuando invierten en las personas y crean las condiciones necesarias para que puedan desarrollar su mejor trabajo.
Lo que ha cambiado es el mapa.
La tecnología, la conectividad y ecosistemas de talento cada vez más sofisticados en América Latina están permitiendo que las organizaciones construyan equipos que trascienden fronteras sin sacrificar la colaboración cotidiana.
Para las empresas estadounidenses, esto representa una oportunidad para repensar su estrategia de talento, no reemplazando a las personas que ya hacen exitosas a sus organizaciones, sino ampliando lo que esas organizaciones pueden llegar a lograr.
Los equipos nearshore pueden aportar conocimiento especializado, capacidad operativa y escalabilidad mientras permiten que las empresas mantengan su atención en los clientes, la innovación y el crecimiento.
Y quizás esa sea una de las conversaciones más relevantes sobre el futuro del trabajo que podemos tener en este Labor Day.
Porque el futuro del trabajo puede ser global.
Pero también puede estar mucho más cerca de lo que pensamos.
Construye tu próximo equipo a través de las Américas
En LinkAmerica, ayudamos a organizaciones estadounidenses a construir y operar equipos nearshore dedicados desde nuestros centros de talento y servicio en Costa Rica y Colombia, respaldados por procesos locales de reclutamiento, recursos humanos, liderazgo operativo y gobernanza de servicio.
Desde operaciones de red e ingeniería hasta Service Delivery, coordinación de proyectos, Customer Operations y soporte técnico, nuestro modelo de Nearshore Labor Services está diseñado para proporcionar las personas, la estructura y la continuidad que las organizaciones necesitan para crecer.
A través de las Américas, conectamos personas, procesos y posibilidades.
Descubre cómo los Nearshore Labor Services de LinkAmerica pueden ayudar a tu organización a construir la capacidad que necesita para lo que viene.
