Ante la llegada del Día Mundial de la Salud Mental, recordamos que poner a las personas primero empieza por darle espacio a su bienestar.
En 1992, la Federación Mundial para la Salud Mental impulsó el Día Mundial de la Salud Mental para dar mayor visibilidad a este tema. Desde entonces, cada 10 de octubre representa una oportunidad para generar conciencia, abrir conversaciones y promover el acceso a una mejor atención.
Más de tres décadas después, ese propósito sigue siendo fundamental. Según el informe World Mental Health Today, publicado por la Organización Mundial de la Salud en 2025, más de mil millones de personas en el mundo viven con una afección de salud mental, y la mayoría no cuenta con atención suficiente. Detrás de esa cifra hay personas, familias y comunidades que merecen comprensión y apoyo.
En LinkAmerica, nuestra cultura centrada en las personas nos recuerda que cada integrante del equipo aporta mucho más que sus habilidades profesionales. También trae consigo emociones, relaciones, retos personales y sueños.
Con la llegada del 10 de octubre, compartimos cinco prácticas cotidianas que pueden ayudarnos a darle más espacio al bienestar mental.
1. Encuentra un ritmo que incluya tiempo para recargar energías
Piensa en cómo distribuyes tu energía durante el día. Establece prioridades realistas, contempla momentos de pausa y reserva tiempo fuera del trabajo para las actividades que disfrutas.
Empieza con algo pequeño: Identifica tus principales prioridades para mañana y planea un momento para recargar energías: disfrutar de un pasatiempo, compartir con tu familia o simplemente descansar.
2. Dale al sueño un lugar en tu rutina
Dormir es una parte importante del cuidado de la salud mental. Mantener horarios regulares y crear una rutina tranquila antes de acostarte puede ayudarte a darle la prioridad que merece.
Empieza con algo pequeño: Elige una actividad relajante para cerrar el día, como leer o escuchar música suave.
3. Haz espacio para alimentarte bien
Comer de forma equilibrada, mantener horarios regulares e hidratarte puede favorecer tu energía y concentración. Revisa cómo puedes organizar tu jornada para darle espacio a estos hábitos.
Empieza con algo pequeño: Planea tu almuerzo y ten agua a la mano durante el día.
4. Encuentra una forma de moverte que disfrutes
La actividad física puede contribuir a mejorar tu estado de ánimo. Elige una actividad que disfrutes y se adapte a tus capacidades, como caminar, bailar o nadar. Los pequeños momentos de movimiento también cuentan.
Empieza con algo pequeño: Dedica unos minutos de tu día a una actividad física que te guste.
5. Cultiva tus vínculos y busca apoyo cuando lo necesites
Comparte tiempo con personas de confianza. Si las dificultades emocionales persisten, empeoran o afectan tu vida diaria, busca orientación de un profesional de salud calificado. Los hábitos saludables pueden contribuir al bienestar y acompañar la atención profesional cuando sea necesaria.
Empieza con algo pequeño: Busca un momento para conversar con alguien con quien te sientas en confianza.
Poner a las personas primero es una responsabilidad compartida
Los hábitos individuales son una parte del bienestar. También importan la manera en que organizamos el trabajo, comunicamos las expectativas y respondemos a los desafíos. Las recomendaciones de la OMS destacan la importancia de abordar los riesgos para la salud mental mediante mejoras en las condiciones de trabajo y las prácticas organizacionales.
Para LinkAmerica, poner a las personas primero significa tener presente esa responsabilidad: escuchar con respeto, promover conversaciones sobre las cargas de trabajo y reconocer la importancia del descanso y del tiempo personal.
El Día Mundial de la Salud Mental nos ofrece un momento para reflexionar juntos. La oportunidad de cuidarnos y acompañarnos continúa durante todo el año.
Ahora que se acerca el 10 de octubre, ¿qué pequeño paso puedes dar para dedicarle más espacio a tu bienestar?
